Desde la antigüedad los sueños han sido considerados una forma de contacto con la divinidad y la mejor forma de predecir eventos futuros.

Los sueños nos traen cada noche universos insólitos, personajes misteriosos, visiones infernales o angelicales, episodios maravillosos que no podríamos vivir despiertos.

Soñar es abrir una puerta de la mente. Todas las esperanzas, ambiciones, deseos, miedos, fantasmas, amigos, tiempos buenos y malos residen allí, son parte de la mente primitiva y constituyen una vía de acceso a realidades que están más allá del alcance de la lógica, han sido objeto de estudio a través de los siglos y forman una parte importante del psicoanálisis moderno.

Sabemos que tus sueños son únicos. Ninguna otra persona puede tener tus antecedentes, tus emociones, o tus experiencias. Cada sueño se conecta con su propia "realidad". Por lo tanto, al interpretarlos, es importante ponerlos en el contexto de tus experiencias y vida personal. Recuerda que un sueño unifica al cuerpo, mente, y espíritu. Provee conocimientos sobre nosotros mismos y medios para la exploración de la propia personalidad. Si comprendes tus sueños, te habrás conocido y entendido un poco mejor y puedes llegar a conocer y mejorar aspectos de tu propia personalidad. Los sueños parecen ser una manera por la cual el subconsciente considera, clasifica y procesa todos los problemas que se encuentran en la vida despierta.

jueves, 8 de diciembre de 2011

36.-El sueño treinta y seis del verano 2010


Este sueño ha tenido tan poco sentido que ni si quiera he podido encontrarle el título adecuado.

Una tarde venías a mi casa, a casa de mis padres, en este sueño mi hermano y yo seguíamos viviendo con ellos... Has entrado, les has saludado, has saludado a mi hermano y te has quedado hablando un rato con él. Luego has venido a hablar conmigo.
Me preguntas que camiseta quedaría mejor, si la azul o la roja. Yo, evidentemente elijo la azul, siempre.
Por alguna extraña razón que todavía no entiendo, las camisetas eran de una talla muy pequeña, como de niño de 2 años.

He ido a mi cuarto, el de casa de mis padres cuando vivía con ellos, con la misma decoración, todo estaba igual que la última vez que dormí allí hace ya años, y pasado un rato has venido.
Era una situación bastante embarazosa, yo me moría de vergüenza y tú creo que más todavía. Ha sido extraño, supongo que por ser quien eres.

Nos hemos sentado en mi cama, me has hablado no recuerdo de que durante un rato largo, luego me has besado muy rápido, te has levantado y te has puesto una sudadera.
Te he preguntado si tenías frío y me has dicho que un poco, entonces he ido a abrir la cama porque tenía mi nórdico calentito, pero estaba todo lleno de cristales de retrovisor de una moto. Así que nos hemos puesto a limpiarlos para poder tumbarnos y ha sonado el despertador... MIERDA!

Ni idea de como interpretar este sueño, no hay por donde cogerlo, pero ya tengo ganas de encontrarme contigo y seguramente sea pronto, tal vez esta semana o la que viene, por cuestiones obvias tengo que verte, pero no vas a saber nunca nada sobre esto. Tal vez lo leas, si eres un poco curioso, pero no te imaginarás que me refiero a ti, o tal vez sí, y eso me gusta  :)