Esta noche estaba con Raquel y las demás chicas en un bar americano.
Como este:

Hablábamos de lo habitual últimamente, de la renovación en el curro. Estábamos planeando como preguntarle al jefe si íbamos a seguir o nos iba a dar la patada voladora.
De repente vemos que aparece por la puerta y se sienta en nuestra mesa. Nos empieza a preguntar que que tal iba todo, y que era lo que queríamos preguntarle, si se trataba de tema VISA o de horas extra.
Nosotras le decíamos que ninguna de esas dos cosas, así que él hacía un
"uffff" como diciendo,
"a saber que me cuentan ahora estas pesadas..."
Entonces cuando he ido a mirarle a la cara para explicarle, me he dado cuenta de que tenía la cara de David!!! cha chan!!! Entonces interiormente, me decía:
"Como le voy a decir esto ahora???"
Total, que no le decía nada... Así que la cosa se quedaba en que nuestro jefe con cara de David nos daba día y hora para hablar con él.
Y llegó la hora de irnos a casa, así que me fui con mi coche, sí, el mío, mi c3 azul pero era descapotable, así que me estaba mojando muchísimo, pero no era por la lluvia, había tormenta de olas gigantes!!!

No se donde vivía, como me he vuelto nómada y me cambio tanto de piso, a saber donde había ido a parar ahora... Sólo recuerdo que para ir a mi casa tenía que pasar por un acantilado.
¿Alguien ha visto Ponyo en el acantilado?
Pues era como en esa peli, todo exactamente igual pero en vez de Ponyo, era yo!! Con mi coche redondito, subiendo dando tumbos por esas carreteras y con la tormenta de agua revuelta.

Era de día "en mi peli" y veía perfectamente como las olas kilométricas se llevaban a la gente de San Sebastian, sí, ahora estábamos en San sebastian.
No se porque, no tenía miedo ni me daba pena que las olas se llevaran a esas personas tan violentamente.

Iba tan feliz como Ponyo, pero conduciendo.
Al final he conseguido llegar a casa, estaba chorreando, pero he entrado contenta! Que raro.. no tenía ni frío!!
He saludado a mi novio que no se que hacía en mi casa a esas horas. Se estaba poniendo ropa de futbol, equipación de portero exactamente, me ha dicho que se iba a jugar, se ha acabado de poner los guantes y se ha ido sin despedirse y dejándome a cuadros.
Creo que ahí me he despertado porque me pesaba demasiado la cabeza de Píxel en mi rodilla.
Ahora me explota la cabeza (no me extraña)