Desde la antigüedad los sueños han sido considerados una forma de contacto con la divinidad y la mejor forma de predecir eventos futuros.

Los sueños nos traen cada noche universos insólitos, personajes misteriosos, visiones infernales o angelicales, episodios maravillosos que no podríamos vivir despiertos.

Soñar es abrir una puerta de la mente. Todas las esperanzas, ambiciones, deseos, miedos, fantasmas, amigos, tiempos buenos y malos residen allí, son parte de la mente primitiva y constituyen una vía de acceso a realidades que están más allá del alcance de la lógica, han sido objeto de estudio a través de los siglos y forman una parte importante del psicoanálisis moderno.

Sabemos que tus sueños son únicos. Ninguna otra persona puede tener tus antecedentes, tus emociones, o tus experiencias. Cada sueño se conecta con su propia "realidad". Por lo tanto, al interpretarlos, es importante ponerlos en el contexto de tus experiencias y vida personal. Recuerda que un sueño unifica al cuerpo, mente, y espíritu. Provee conocimientos sobre nosotros mismos y medios para la exploración de la propia personalidad. Si comprendes tus sueños, te habrás conocido y entendido un poco mejor y puedes llegar a conocer y mejorar aspectos de tu propia personalidad. Los sueños parecen ser una manera por la cual el subconsciente considera, clasifica y procesa todos los problemas que se encuentran en la vida despierta.

martes, 27 de diciembre de 2011

40.- Laika vieja por Laika nueva

Anoche me subí a mi coche y me dirigí dirección a lo que iba a ser mi nuevo trabajo.
Laika venía conmigo.
Salí en el primer desvío de la Gran Vía y aparecimos en una especie de pueblo fantasma casi derruido. Alguien más venía conmigo, de mi familia parecía pero no recuerdo su cara, ahora mismo no la veo en mi cabeza.
Estuvimos investigando entre matorrales, enredaderas y rincones para ver si encontrábamos a alguien. Parecía el Castillo de Torre Salvana, en la Colonia Güell, tenía torreones donde nos pareció notar que alguien nos vigilaba. 
De repente aparecieron dos perros corriendo, ladrando que creo que querían atacarnos (esto es porque antes de ir a dormir me tragué dos capítulos de Dexter donde aparecían los mismo perros) No llegaban a atacarnos porque aparecía su dueño y los llamaba.
Ya estábamos muertos de miedo, entre el pueblo fantasma y ahora los perros lo coordinábamos...
Había tres personas allí que decían que tenían que cambiarme a mi perra Laika porque era muy vieja y se la tenían que quedar y a cambio me darían una Laika nueva, igual pero en vez de tener 16 años tendría 1 año. estaba claro que yo no quería, yo quería a mi viejita, así que empecé a pelear con ellos, a chillar, llorar y forcejear hasta que consiguieron darme el cambiazo. Entonces yo con mi Laika nueva en brazos seguí chillando y llorando como una loca, hasta que le toqué donde tiene ahora sus bultitos de perrita vieja y los noté, así que me di cuenta de que se habían confundido y con el cambiazo me habían devuelto a la mía. Hice como que no lo sabía y luego interpreté muy bien el papel de resignada, me fui con la cabeza agachada, pero muy feliz por dentro porque tenía a mi verdadera perra.
Salí tan rápido de allí y corrí tanto que aparecí en un lugar muy extraño, rollo futurista que me recordó a los dibujos animados de Los Supersónicos. 
Tenía las carreteras igual, eran como anillos de Saturno, pero a diferencia de los dibujos, si te salías, no quedabas flotando, te caías al vacío y como Súper Mario, una vida menos.
Bueno, el caso es que íbamos en mi coche, en el sueño en vez de azul era blanco y era un Golf muy viejo, los asientos se sacaban si los levantabas un poco hacía arriba.
Se conducía desde el asiento trasero y el copiloto iba sentado en el asiento del conductor, con lo que yo tenía que conducir con los brazos muy estirados para llegar al volante (de los pedales ni idea...)
Resulta que mi querido copiloto no podía estarse quito y tenía las manos en el volante, él decía que lo hacía sin pensar, que era un acto reflejo que no podía dejar de hacer, pero a mi ya me estaba cabreando, así que entre volantazos consiguió que nos saliéramos de la carretera, estábamos cagados todos los del coche porque ya veíamos la muerte segura, el coche caería y adiós! Pero quedó suspendido en el aire durante 3 segundos, hasta que con mis súper reflejos de súper héroe giré el volante y pudimos volver a la carretera.
Conseguimos llegar a nuestro destino con el corazón a 1000 por hora y luego me he despertado.

Que ilógico...