Esa avenida estaba llena de tiendas enormes y famosas de vestidos de novia y en la puerta de cada tienda una chica vestida de novia que te invitaba a entrar para probarte los vestidos, como en los restaurantes de las ramblas hay un tio con su carta de menú... pues lo mismo.
Cada día tenía que pasar por allí para entrar a mi nuevo y flamante trabajo, que, ni al final del sueño he descubierto cual era, pero me encantaba.
Así que las chicas cada día me llamaban y hacían gestos cariñosos para que entrase a cada una de sus tiendas. Yo, siempre con una sonrisa y buena cara, ponía una excusa para no hacerlo claro... No me iban a pillar por ahí...
Pues nada, que al final acababa sabiéndome la vida de cada una de las chicas... y el sueño absurdo acaba con ellas persiguiéndome calle arriba calle abajo para que me probase un vestidito!!
Pero este sueño se enlaza con un parking de coches-casa del terror donde iba a comprar flores con un carrito del súper mercado.
Todo junto, eligiendo flores para mi casa, pasando sustos y aparcando coche.
Si nadie la de sentido a mi cabeza acabaré como el tarao del sombrerero!!!
