Desde la antigüedad los sueños han sido considerados una forma de contacto con la divinidad y la mejor forma de predecir eventos futuros.

Los sueños nos traen cada noche universos insólitos, personajes misteriosos, visiones infernales o angelicales, episodios maravillosos que no podríamos vivir despiertos.

Soñar es abrir una puerta de la mente. Todas las esperanzas, ambiciones, deseos, miedos, fantasmas, amigos, tiempos buenos y malos residen allí, son parte de la mente primitiva y constituyen una vía de acceso a realidades que están más allá del alcance de la lógica, han sido objeto de estudio a través de los siglos y forman una parte importante del psicoanálisis moderno.

Sabemos que tus sueños son únicos. Ninguna otra persona puede tener tus antecedentes, tus emociones, o tus experiencias. Cada sueño se conecta con su propia "realidad". Por lo tanto, al interpretarlos, es importante ponerlos en el contexto de tus experiencias y vida personal. Recuerda que un sueño unifica al cuerpo, mente, y espíritu. Provee conocimientos sobre nosotros mismos y medios para la exploración de la propia personalidad. Si comprendes tus sueños, te habrás conocido y entendido un poco mejor y puedes llegar a conocer y mejorar aspectos de tu propia personalidad. Los sueños parecen ser una manera por la cual el subconsciente considera, clasifica y procesa todos los problemas que se encuentran en la vida despierta.

jueves, 3 de febrero de 2011

35.-Ruti en el acantilado

Esta noche estaba con Raquel y las demás chicas en un bar americano.
Como este:
Hablábamos de lo habitual últimamente, de la renovación en el curro. Estábamos planeando como preguntarle al jefe si íbamos a seguir o nos iba a dar la patada voladora.
De repente vemos que aparece por la puerta y se sienta en nuestra mesa. Nos empieza a preguntar que que tal iba todo, y que era lo que queríamos preguntarle, si se trataba de tema VISA o de horas extra.
Nosotras le decíamos que ninguna de esas dos cosas, así que él hacía un "uffff"  como diciendo, "a saber que me cuentan ahora estas pesadas..."
Entonces cuando he ido a mirarle a la cara para explicarle, me he dado cuenta de que tenía la cara de David!!!  cha chan!!!  Entonces interiormente, me decía: "Como le voy a decir esto ahora???"
Total, que no le decía nada... Así que la cosa se quedaba en que nuestro jefe con cara de David nos daba día y hora para hablar con él.
Y llegó la hora de irnos a casa, así que me fui con mi coche, sí, el mío, mi c3 azul pero era descapotable, así que me estaba mojando muchísimo, pero no era por la lluvia, había tormenta de olas gigantes!!!
No se donde vivía, como me he vuelto nómada y me cambio tanto de piso, a saber donde había ido a parar ahora... Sólo recuerdo que para ir a mi casa tenía que pasar por un acantilado.
¿Alguien ha visto Ponyo en el acantilado?
Pues era como en esa peli, todo exactamente igual pero en vez de Ponyo, era yo!! Con mi coche redondito, subiendo dando tumbos por esas carreteras y con la tormenta de agua revuelta.


Era de día "en mi peli"  y veía perfectamente como las olas kilométricas se llevaban a la gente de San Sebastian, sí, ahora estábamos en San sebastian.
No se porque, no tenía miedo ni me daba pena que las olas se llevaran a esas personas tan violentamente.



Iba tan feliz como Ponyo, pero conduciendo.

Al final he conseguido llegar a casa, estaba chorreando, pero he entrado contenta! Que raro.. no tenía ni frío!!
He saludado a mi novio que no se que hacía en mi casa a esas horas. Se estaba poniendo ropa de futbol, equipación de portero exactamente, me ha dicho que se iba a jugar, se ha acabado de poner los guantes y se ha ido sin despedirse y dejándome a cuadros.
Creo que ahí me he despertado porque me pesaba demasiado la cabeza de Píxel en mi rodilla.

Ahora me explota la cabeza (no me extraña)